SUSTANCIA ESPIRITUAL

«Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.» -Hebreos 11:1.

La fe es un medio definido como la capacidad impartida por Dios para creer y alcanzar lo que no se ve. La sustancia que sustenta todas las cosas es invisible, y está escondida en la humanidad y en el tiempo fijado por Dios. La fe permite mirar y pacientemente esperar lo que vendrá, para ser manifestado en el tiempo. La verdadera sustancia de las cosas materiales está en lo intangible, lo invisible y lo impredecible. La sustancia invisible, es mucho más real de lo que se ve físicamente. Ya lo he dicho antes; las cosas invisibles, son la energía creativa de las cosas visibles. Las cosas que no se ven, no se alcanzan, ni se perciben con la razón, sino por medio de la fe. Los pies están sobre la Tierra, y los sentidos conectan con la realidad de la sustancia natural de las cosas físicas. Sin embargo, la fe puede ver más allá de lo que los sentidos naturales ven. Por lo tanto, la fe, atrae la sustancia de las cosas que no se ven.

El apóstol Pablo refiere que lo natural (lo que se ve), es primero; y lo espiritual (lo que no se ve), es después, haciendo referencia a la resurrección (1 Corintios 15:46). No obstante, el fundamento de la vida natural, es lo que no se ve, haciendo referencia a la encarnación. Tristemente, la sustancia espiritual no es lo primero que se llega a percibir con los sentidos. Definitivamente, la sustancia, como la esencia espiritual, solo se puede alcanzar y percibir por medio de la fe, aunque la sustancia física y natural sea lo primero que los sentidos perciban. Así que, solamente por la fe, es posible alcanzar la sustancia que no se ve. Una cosa es saber lo que somos en la realidad física y natural; y otra cosa es saber lo que somos por lo que creemos en el ambiente espiritual. Cualquiera puede descalificar lo que no ve, y calificar solo las cosas que puede ver.

La percepción humana de los sentidos, no determina la inexistencia de la sustancia esencial de lo espiritual. Dios enseña por medio de la Biblia, la importancia de la dimensión espiritual, y que solamente puede ser alcanzada por medio de la fe. Un verdadero creyente en Dios vive en fe y se mueve por fe, así como lo que dijo el apóstol Pablo: «(Porque por fe andamos, no por vista)» -2 Corintios 5:7. — Todas las cosas provienen de Dios; incluyendo las que no se ven. Por falta de fe, muchos han llegado a desechar la sustancia espiritual, ignorando su valor sustancial de vida y verdad. La verdad es sustancial y no se limita a las circunstancias, ni se condiciona a las limitaciones humanas. Los límites naturales jamás impedirán que la sustancia verdadera de las cosas, se manifiesten. La sustancia del Padre Eterno, el Señor Jesús le llamó: «Espíritu» (Juan 4:24); por lo tanto, la sustancia espiritual existe en Dios.

La definición real y verdadera de la sustancia divina que requería de tiempo y espacio para ser revelada, fue el mismo Jesús encarnado. Jesús tenía que ser un Ser espiritual. Cuando Jesús fue interrogado por un Sumo Sacerdote Judío, quien le preguntaba si Él era el Hijo del Bendito, Él respondió: «…Yo soy; y veréis al Hijo del hombre sentado á la diestra de la potencia de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.» -Marcos 14:62. — Jesús fue claro en su respuesta al Sumo Sacerdote; pero, no fue entendido, ni aceptado por el misterio de su verdadera esencia. Su respuesta fue considerada una blasfemia, porque Jesús declaraba su divinidad abiertamente y sin tapujos. Jesús fue vulnerable en su humanidad, por exponerse y correr el riesgo de ser susceptible y afectado al mostrar su verdadera identidad. Jesús era lo que era, en su encarnación, y lo demostró tangiblemente con sus hechos.

Jesús «es» la imagen misma de la sustancia espiritual del Padre, por las mismas leyes que fueron manifestadas de su naturaleza divina. El Padre Eterno es el Padre de los Espíritus (Hebreos 12:9). Jesús es el Hijo de Dios, tal como toda la Biblia lo declara; entonces, Él es el Hijo con la sustancia del Espíritu de Dios. El Apostol Pablo dijo que el Señor Jesús es el Espíritu (2 Corintios 3:17). Jesús fue la imagen misma de la divinidad y los judíos no le creyeron. La segunda vez que Jesús vuelva, se manifestará a todos en la realidad de su sustancia, tal y como Él es actualmente (Apocalipsis 1:7). La Segunda venida del Hijo de Dios viniendo en las nubes de cielo; significa: Que Jesús volverá a manifestarse, y ésta vez mostrará la verdadera esencia de su sustancia divina. La esencia es la verdad, y la verdad no se parte en pedazos, porque es un todo que permanece inalterable, incambiable, e inamovible dentro de aquello que lo contiene.

*Los versos bíblicos corresponden á la versión Reina Valera.

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