PROCESOS Y DESGASTE

Procesos para ser útil

Tuve este pensamiento cuando tuve que usar un lapíz para escribir algo. Fue algo que me llevó a pensar en muchas otras cosas más.

Pensé en el proceso de Abraham llamado el Padre de la fe. Pensé en Jacob descendiente de Abraham, hijo de Isaac. También pensé en José el hijo de Jacob cuando fue llevado a Egipto y fue vendido como esclavo en aquella ciudad. Además, pensé en Moises; luego en su substituto en Josué, en el paso del Río Jordán. Por último pensé en Juan el Bautista quien le preparó el camino al Señor Jesucristo.

Todos ustedes saben muy bien estas historias; de cualquier manera, están al alcance de todos al leer de sus vidas a través de la Biblia. Cada uno de ellos tiene la misma particularidad, y es que fueron tratados antes de ser usados en formas espectaculares y antes nunca visto ni imaginado por ninguno de nosotros. Sin embargo, lo que más llamó mi atención fue lo siguiente:

El hacha se afila para un mejor uso en el trabajo del talador. Un instrumento no preparado puede traer consecuencias negativas. El proceso para afinar el oro requiere del calor extremo del fuego para purificarlo. Nuestra fe también necesita los procesos de fuego para ser refinado en los momentos de necesidad.
La preparacion de un atleta requiere de disciplina constante en el ejercicio, que también implica un desgaste fisico para enfrentar el extremo demandante de la competencia.

El más importante personaje en la historia de toda la humanidad, que no sólo cambió el curso de la historia; sino que marcó un cambio en la vida de todos los que estuvieron en contacto con él, es nuestro Señor Jesucristo. El era el Hijo de Dios, a pesar de ello, tuvo que pasar por la prueba para aprender y salir a relucir con nuevos brillos su disposición voluntaria para ser útil en las manos de Dios. Si ésto no hubiera sucedido; no se hubiera derrotado a Satanás, ni a la muerte, no se hubiera detenido la condenación de la Ley Mosaica, ni tampoco se hubiera dado esperanza de una nueva vida y salvación por medio de lo que él padeción en nuestro favor.

Esto es lo más importante, y lo que debemos recibir de la experiencia del Hijo de Dios en la cruz. Por él hay promesa de vida eterna, sanidad interior, y un legado en su ejemplo de vida digna de ser imitada. Piensa en Jesucristo, lee de su vida, aprende de sus enseñanzas, y conviertete en un discipulo de él.

Jesús y una salvación eterna

Jesús y una salvación eterna

En un sólo texto de la Biblia se puede resumir todo el plan de salvación que Dios El Padre preparó de antemano para nuestro favor. Textos como el que está impreso en la foto, hay muchos, pero quizá éste en particular sea uno de los más claros que hay. Sobre todo, porque fue escrito al grupo de cristianos Hebreos que existían en los tiempos del escritos de esa carta dirigida a ellos.
Jesús estuvo en la mente de Dios desde antes de la formación de todas las cosas. ¿Porqué lo digo?_ Porque Dios es eterno, y dentro de su plan el único que podía salvar tendría que ser eterno. No que haya sido sólo un pensamiento; ¡No!, fue mucho más que eso. De su pensamiento, pasa a su voluntad; de su voluntad, pasa a la acción; y de la acción, al resultado de lo que hoy nos promete a través de Jesucristo.
Desde el momento en que es concebido el pensamiento de dar a su Unigénito para salvarnos, la salvación de Dios es un hecho real ya consumado. Nada más faltaba entrar en el tiempo, y consumar el precio de la redención por medio de su muerte en la cruz.
Jesús fue ofrecido en sacrificio una sola vez, y por medio de su muerte se juzgó el pecado, a Satanás y al mundo. Dios satisfiso la demanda del pago del pecado por medio de la muerte de un inocente; el justo por los injustos, el santo por los pecadores, y el eterno por los mortales.
Por esa razón, la fe cristiana descansa sobre ese fundamento. No se trata de lo que nosotros hagamos individualmente, sino de lo que Jesús ya hizo a nuestro favor. Esa es la esperanza de todo hijo de Dios. Y el que cree en estas verdades no será jamás avergonzado.
¿Cómo será confirmada esta fe en Jesucristo?_ Cuando él regrese y aparezca por segunda vez. ¡Sí! la fe cristiana se sostiene en creer por medio del sacrificio de Jesús en la salvación que él prometió. Esto trae como consecuencia la esperanza de verlo en el día en que él prometió regresar para salvarnos y librarnos de todo mal.
¡Vale la pena creer! porque se nos garantiza la salvación por medio de Jesucristo. Creer que él es Dios, y que su poder es grande y el único en proveer la salvación eterna. Creer que él Resucitó, y que prometió volver para llevarnos con él para la eternidad. Eso es el evangelio, esa es la buena noticia de salvación; sencillo, simple, claro y verdadero.