SOY UN NIÑO POR DENTRO

¡Que lástima! que no puedas trepar árboles y comer de sus frutos. ¡Que lástima! que cuando llueve ya no puedas mojarte y saltar sobre los charcos. ¡Que lástima! que como antes ya no te importa ensuciarte las manos y mancharte las rodillas del pantalón con tal de jugar con tus amigos. ¡Que lástima! que noSigue leyendo «SOY UN NIÑO POR DENTRO»