LA UNIDAD ES….

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Siendo los seres humanos una raza inteligente, ellos mismos han comprobado en la naturaleza de otros seres vivos que viven en unidad por su fuerza instintiva a la supervivencia. La realidad de un ser humano sólo, y sin el apoyo de otros es muy limitado. Prácticamente, siempre será necesaria la intervención de segundas y terceras personas en el desarrollo de la vida humana para mostrar todas sus funciones de apoyo para la existencia.

Los seres humanos tienen las capacidades para la ayuda mutua y para soportarse unos a otros. Las cosas con las cuales unos carecen otros los suplen para un desarrollo mutuo. Es decir, tan necesaria es la ayuda al que padece, como necesaria la intervención y participación del que suple y complementa la carencia del otro. El que tiene sus capacidades para aportar al que le falta, también es ayudado a su propio desarrollo por el que es ayudado. De esa manera; tanto el que da, como el que recibe, aportan la ayuda para su complemento mutuo.

El cuerpo humano es el ejemplo más claro y práctico de la unidad en la fortaleza y la salud física integral. Todo los miembros del cuerpo humano están unidos entre sí para su propio desarrollo y crecimiento mutuo. Es una realidad, que todos los miembros del cuerpo con todos sus componentes, se ayudan entre sí por medio de la unidad de sus funciones. En otras palabras, las funciones de cada miembro del cuerpo son necesarios para el desarrollo fuerte de cada uno de ellos.

El cuerpo humano es una muestra muy clara de la unidad en todos sus miembros. La comunidad de cristianos creyentes son y deben ser vistos como un sólo cuerpo. El apóstol Pablo lo describe así, en 1 Corintios 12:

18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos por sí en el cuerpo, como quiso.
19 Que si todos fueran un miembro, ¿dónde estuviera el cuerpo?
20 Mas ahora muchos miembros son a la verdad, empero un cuerpo.
21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito; ni asimismo la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.
22 Antes, los miembros del cuerpo que parecen más flacos, son mucho más necesarios;
23 y los miembros del cuerpo que estimamos ser más viles, a éstos vestimos más honrosamente; y los que en nosotros son indecentes, tienen más honestidad.
24 Porque los que en nosotros son más honestos, no tienen necesidad de nada; mas Dios ordenó el cuerpo (todo), dando más abundante honor al que le faltaba;
25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros.
26 De tal manera que si un miembro padece, todos los miembros a una se duelan; y si un miembro es honrado, todos los miembros a una se gozan.
27 Y vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.

La iglesia es la unidad completa del cuerpo de Cristo. No existen miembros del cuerpo de Cristo separados, inactivos, y disfuncionales. La unidad del Cuerpo es y será por medio de la cabeza que la coordina directamente. Cristo es quien activa la unidad entre los miembros de su cuerpo. La razón de la unidad es Cristo para cada uno de sus miembros.

No hay unidad si no hay relación. Podríamos pedirle a Dios que nos de la unidad, y Dios contestaría: busquen relaciones. Las relaciones son las cosas comunes en las cuales nos asociamos. Así como en el inicio de la iglesia: “…Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas comunes; y vendían las posesiones, y las haciendas, y las repartían a todos, según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el Templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la Iglesia los que habían de ser salvos.” Hechos 3:44-47.

La unidad es fuerza, es poder, es gracia, es sabiduría. La unidad es divina y proviene de la perfecta tri-unidad. La unidad es de Dios puesto que él la provoca. La unidad es la esencia de todo.

Hasta que todos lleguemos á la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, á un varón perfecto, á la medida de la edad de la plenitud de Cristo:…” Efesios 4:13.

Publicado por ovidiobarrios

Me considero dichoso de tener una familia integrada, principios cristianos; y sobre todo, de tener mis metas y mis sueños enfocados en lo que creo. Esta vida es para aprender a vivirla con entusiasmo y energía. Sobre todo, considerando a aquel que nos sostiene con aliento de vida desde que nacemos, hasta que demos el último suspiro. Dios es el creador de todo. Es el autor de la vida y de todas las cosas que nuestros ojos pueden ver. Dios no es la naturaleza. Dios es el creador de la naturaleza. El es invisible, sabio, omnipotente y misericordioso. Su gracia se muestra en el amor por medio de Jesucristo, el Señor. Su vida entregada en la cruz, es la muestra mas grande de amor para toda la humanidad. Sencillamente, "el don inefable de Dios."

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