SIGUE LA LUZ 

Es muy claro y categórico que Jesús es todo lo que dijo ser. Las credenciales de Jesús son el testimonio de sus hechos que confirman sus palabras. Jesús no solo dijo ser, sino que Él demostró ser lo que dijo que era. Aunque sus palabras fueron alegóricas, Él demostró con sus hechos la realidad espiritual que representaban. Las figuras más conocidas de lo que Jesús representa, son: La Puerta, El Camino, La Luz, La Vid, El Pan, El Pastor, y otros más. Cada figura representativa de Jesús tiene un gran sentido de revelación en su persona, su carácter, y su misión. Jesús no es La Luz solo para el que cree en Él, sino que Él es La Luz para todo el mundo; aunque le crean, o no le crean. El apóstol Juan dice: “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.” -Juan 1:4.* — El hecho que Dios haya dado vida a todas las cosas, significa que la vida es la energía de luz que genera más vida, para extenderla a proporciones inimaginables. Donde hay vida, hay luz y esperanza. El propósito de Dios fue dar esa fulgurante luz, y así su receptor pueda tener iluminación hacia su Creador. Analicemos el siguiente pasaje bíblico, en las palabras de Jesús:

Jesús les habló otra vez a los fariseos diciendo: “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” -Juan 8:12.

LA LUZ 

La luz y las tinieblas no son compatibles, y siempre la luz será más fuerte que las tinieblas. El apóstol Juan escribió: “La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.” -Juan 1:5. — La Luz de Dios es intangible; pero es recibida y proyectada por la fe, viviendo la vida de Dios. La Luz es vida, y donde existe vida, existe luz. La Luz de Dios no puede ocultar la vida, antes bien la expone y la proyecta para iluminar a otros. El apóstol Pablo dejó escrito: “Porque el Dios que dijo: “La luz resplandecerá de las tinieblas” es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo.” -2 Corintios 4:6. — La Luz hace huir a las tinieblas, y ellas no prevalecen donde hay iluminación divina. El poder de La Luz destruye el caos y la desolación que produce la oscuridad. “Una chispa de La Luz divina puede transformar la más terrible oscuridad en vida radiante“.

LAS TINIEBLAS

Los términos bíblicos para definir tinieblas están en palabras como: Sombra, oscuridad, y noche. Se dice que lo negro existe; pero, que no es un color, sino la ausencia de color. De igual manera, las tinieblas existen, porque no se han manifestado en ellas La Luz divina. Las tinieblas están mientras la Luz no llega. En el Nuevo Testamento está escrito: “Porque si bien en otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. ¡Andad como hijos de luz!“. -Efesios 5:8. — La existencia sin la vida de Jesús iluminándola, son tinieblas y espanto. Las tinieblas envuelven todo lo que llega a cubrir con su manto de terror y desconfianza. Lo que las tinieblas transmiten está fuera de todo control y dominio de quienes se cubren de ellas. Vivir sin tener la vida de Jesús, es someter la existencia a las tinieblas para ser gobernadas por ellas. Las tinieblas solo pueden ser destruidas por medio de La Luz.

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LA DECISIÓN DE SEGUIR A JESÚS 

Un llamado de Jesús es irresistible, por el poder fulgurante de su luz. Seguir a Jesús, significa seguir una vida de luz en la verdad de una esperanza de gloria. La verdadera luz de Dios, es aquella que te conduce a La Luz admirable de Jesucristo. Todo aquel que ha creído en Jesucristo, ha sido traspuesto de las sombras a La Luz de Dios. El apóstol Pedro escribió: “Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.” -1 Pedro 2:9. — Un traslado de muerte a vida, y de tinieblas a La Luz; significa todo, porque significa la vida. Si ya creímos en Jesús, eso no significa que automáticamente le seguimos en todo. La invitación de Jesús continúa, para que le sigamos en todo y hasta el final. Hay una gran diferencia entre “nunca andar en tinieblas“, y “nunca andar entre tinieblas“. Seguir a Jesús es mantenerse en La Luz, aunque se pasen por valles de sombra y de muerte. No seguir a Jesús es abrir las oportunidades a las tinieblas, para que circunden y aterroricen la vida. Si Jesús tuvo el poder para trasladarte de las tinieblas a su luz; cuanto más hará para librarte de las sombras de oscuridad.

CONCLUSIONES 

La Luz de la vida solo se encuentra en Jesucristo y en nadie más. Y aunque un hijo de Dios anduviera entre tinieblas, será librado por Jesús. Por el solo hecho de tener la vida de Jesús, ya la muerte no tiene potestad sobre él. De igual manera, solo por tener La Luz de Dios, las tinieblas ya no tienen potestad alguna sobre un hijo de Dios. Si dirigimos los pasos hacia dónde está Jesús y le seguimos, las tinieblas serán derrotadas. Las tinieblas son una potestad de desorden y destrucción. Sin embargo, permanecer en Jesucristo, es mantener la vida llena de luz y confianza. Las tinieblas son una barrera de separación con Dios. Aún a pesar de la densa oscuridad, Jesús será La Luz de la victoria en tu diario caminar. Porque no decides seguir a Jesus hoy, Solo en Él encontrarás la vida, y con ella La Luz De Dios.

No tendrás temor de espanto nocturno, ni de flecha que vuele de día, ni de peste que ande en la oscuridad, ni de plaga que en pleno día destruya.” -Salmo 91:5-6.

Si digo: “Ciertamente, las tinieblas me encubrirán, y se hará noche la luz que me rodea”, aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día. Lo mismo te son las tinieblas que la luz.” -Salmo 139:11-12.

*Los versos bíblicos corresponden a la versión Reina Valera.

Si desea copiar todo ó una parte de estos escritos, por favor de crédito al autor de ellos con el nombre: http://www.ovidiobarrios.wordpress.com 

Publicado por ovidiobarrios

Me considero dichoso de tener una familia integrada, principios cristianos; y sobre todo, de tener mis metas y mis sueños enfocados en lo que creo. Esta vida es para aprender a vivirla con entusiasmo y energía. Sobre todo, considerando a aquel que nos sostiene con aliento de vida desde que nacemos, hasta que demos el último suspiro. Dios es el creador de todo. Es el autor de la vida y de todas las cosas que nuestros ojos pueden ver. Dios no es la naturaleza. Dios es el creador de la naturaleza. El es invisible, sabio, omnipotente y misericordioso. Su gracia se muestra en el amor por medio de Jesucristo, el Señor. Su vida entregada en la cruz, es la muestra mas grande de amor para toda la humanidad. Sencillamente, "el don inefable de Dios."

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