EL SECRETO DE LOS QUE AMAN

Ese sentimiento de afecto humano y que es universal, porque se expresa hacia las personas, animales ó cosas materiales, se llama: “Amor”. Todo ser humano tiene sentimientos de amor al nivel de su aceptación, y de cómo haya sido aceptado. El amor es un valor único é intangible que posee el ser humano en la esencia de su ser. Lo contrario al amor es el odio, que lamentablemente toma más espacio en el corazón de las personas.— ¿Pero, qué del amor de Dios? — Además, ¿Qué del amor hacia Dios? — Para la definición de “amor”, no hay mejores referencias que las de la Biblia. Quiero comenzar con un verso bíblico que dice: “El que no ama no ha conocido á Dios, porque Dios es amor.” -1 Juan 4:8.* — La fuente del amor es Dios; y sin Él, no habría ser humano con las cualidades de amar. Es por medio del amor que se puede distinguir la diferencia entre el bien y el mal. El sentimiento de amor provoca alegría, paz, esperanza, y fuerza en los momentos de dificultad. El que ama tiene una fuente de vida interior que lo hace vivir para quien ama, sin rendirse ante nada. La fuente del amor no puede pasar por un corazón sin que éste quede inundado con sus aguas. Las aguas del amor poseen un encanto especial que cautiva los corazones. El secreto para amar está en el amor de Dios. Este tema trata de eso, del amor hacia el ser que nos dio forma en el vientre de la madre, y nos dio la vida. A continuación, siete secretos de la relación de amor entre el hombre y Dios.

1- DIOS ESTÁ COMPROMETIDO

Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.” -Éxodo 20:6 y Deuteronomio 5:10.

No es fácil explicar estos aspectos del amor de Dios hacia el humano, así como del amor humano hacia Dios. La Biblia dice: “Si alguien dice: “Yo amo á Dios” y odia á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano á quien ha visto, no puede amar á Dios á quien no ha visto.” -1 Juan 4:20. — Este escritor del Evangelio que lleva su nombre, y de tres cartas en el Nuevo Testamento es conocido con el nombre: “El apóstol del amor”. No hay nadie mejor que el apóstol Juan en la explicación del amor de Dios, así como en la descripción del mandamiento del amor hacia Dios. El mandamiento existe, y está vigente, y Jesús lo ratificó (Mateo 22:37-40). Dios está comprometido con su creación por medio del amor. El amor es mutuo, entre el hombre y Dios, porque están de por medio las promesas que comprometen á Dios con el ser humano que le ama. Otra vez está escrito: “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta las mil generaciones;…” -Deuteronomio 7:9. — Estas Escrituras comprometen á Dios en su fidelidad, compasión, y misericordia á favor de aquellos que le aman. Dos personas recuerdan esas promesas, éstas son: Nehemías y David, que dicen: “Y dije: Ruégote, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande, y terrible, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos;…” -Nehemías 1:5. — “Jehová guarda á todos los que le aman; empero destruirá á todos los impíos.” -Salmo 145:20. — El amor de Dios llegó al máximo, cuando por su pacto y sus compromisos dio á su Hijo Jesús, para morir y regalar la salvación á todo hombre mortal que lo quiera recibir. Dios ya cumplió y sigue cumpliendo su compromiso de amor — ¿Qué esperas tu para corresponder á su amor? — Recuerda qué, en dos mandamientos de amor se resumen todos los pactos, y las leyes de Dios para el hombre.

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2- DIOS DA FUERZAS ESPECIALES

Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová: Mas los que le aman, sean como el sol cuando nace en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años.” -Jueces 5:31.

Dentro del canto de Débora, que fue una mujer de guerra y batallas, y que le dio á Israel cuarenta años de paz y seguridad, se encuentra esta verdad sobre los que aman á Dios. Siendo una mujer, llegó á la posición más alta de honor y autoridad sobre Israel. Débora fue una mujer que expresó su amor á Dios con celo, y con las acciones de su fuerza y carácter en las batallas. Débora conquistó hasta derrotar á sus enemigos, y causó temor en aquellos que le deseaban el mal á su gente. Ella pone en perspectiva profética y á través de su canto, la fuerza del amor hacia Dios, para resplandecer. En las batallas de Débora, al frente de los ejércitos de Israel, intervinieron fuerzas especiales enviadas por Dios. Porque cuando Dios quiere hacer resplandecer á los que le aman, aún las ayudas celestiales intervienen. David decía: “Aunque acampe un ejército contra mí, mi corazón no temerá. Aunque contra mí se levante guerra, aun así estaré confiado.” -Salmo 27:3. — Es que el perfecto amor, que es el amor de Dios, desaloja los temores del corazón (1 Juan 4:18). El resplandor de Dios es lo que ahuyenta á los adversarios. Los que aman á Dios tienen promesas de resplandecer. “¡Levántate! – ¡Resplandece! – Porque ha llegado tu luz, y la gloria de Jehová ha resplandecido sobre ti. Porque he aquí que las tinieblas cubrirán la tierra; y la oscuridad, los pueblos. Pero sobre ti resplandecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Entonces las naciones andarán en tu luz, y los reyes al resplandor de tu amanecer.” -Isaías 60:1-3. — Es asunto de creer, que el valor de tu amor hacia Dios, tiene todo el respaldo de las fuerzas celestiales. Aún cuando haya oscuridad alrededor, éstas no te alcanzarán, ni te harán daño alguno.

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3- DIOS ES MISERICORDIOSAMENTE JUSTO

Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.” -Salmo 119:132.

Las expresiones de amor hacia Dios, se pueden dejar ver por medio de la relación y la amistad que establezcan sus criaturas con Él. Decía uno de los que tuvo cercanía y amistad con Dios: “Amístate ahora con él, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien.” -Job 22:21. — La confidencia entre el hombre y Dios puede ser tan clara, qué ambos hablan mutuamente. El hombre le habla á Dios en oración, como si le estuviera hablando á un amigo, viéndole de frente y de frente. La frase: “…como acostumbras…”, significa: Disponer, determinar, ordenar. Dios ha pronunciado y ha determinado que se hará lo justo con los que han decidido amarle. La mayoría de los hombres que tuvieron una relación muy íntima con Dios, hablaban con Él, y Él les respondía. Todo cristiano que vive en fe, tiene la capacidad de ver la misericordia de Dios justo á tiempo. David decía: “Mozo fuí, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.” -Salmo 37:25. — Dios ha establecido, y justamente designado, una porción especial de promesas para sus íntimos y más cercanos. Las promesas de Dios van desde las más pequeñas necesidades físicas, hasta las más grandes necesidades del alma. Y Dios cumple cada una de sus promesas, á tiempo, y sin errores. Está escrito: “Justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras.” -Salmo 145:17. — En toda ocasión, por los caminos donde Dios nos lleve, siempre su misericordia será nuestra acompañante. Porque un Dios Justo, siempre hará lo correcto y permitirá lo que traiga beneficios á los que le aman.

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4- DIOS AMA EN FORMA EXTRA ESPECIAL

Yo amo á los que me aman; y me hallan los que madrugando me buscan.” -Proverbios 8:17.

Dios ama á todos, porque Él es la esencia del amor; pero, Él ama más á los que le aman. De hecho, la Biblia dice que Dios ama al que es dadivoso ó generoso. Quien comparte de lo que tiene, sin esperar nada á cambio, tiene amor de Dios y para Dios. “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre.” -2 Corintios 9:7. — En el capítulo 21 del Evangelio del apóstol Juan, se pueden leer de dos discípulos, en diferentes circunstancias y del trato de Jesús á cada uno de ellos. — El primero, es Pedro, quien fue interrogado si amaba á Jesús más que los demás. La primera vez en la pregunta: ¿Me amas más que éstos? — Jesús utilizó la palabra griega Agapaō (ἀγαπάω); que significa: En el amor de Dios. A lo que Pedro Responde: “Si, Señor, tu sabes que te amo.” Y aquí Pedro respondió con la palabra griega philos (φίλος); que significa: En el amor de amigos, fraternalmente. La segunda vez, se repiten las mismas palabras. Sin embargo, la tercera vez, Jesús le pregunta: ¿Me amas? — Utilizando la palabra griega philos (φίλος); y fue ahí, donde Pedro se entristeció, y su respuesta fue la misma. Pedro fue honesto, y respondió abriendo su corazón, porque ya había negado á Jesús tres veces, y no quería fallarle otra vez. Hay que reconocer cuando es que amamos, y de que manera amamos. Y si no llegamos á amar al nivel del amor divino, siempre tendremos la oportunidad de amar y crecer en el amor de Dios. — El segundo personaje es el apóstol Juan. En la Biblia hay una expresión de amor muy especial y exclusivo. Este amor especial viene de Jesús hacia uno de sus discípulos. Aunque Jesús no lo dijo, fue notorio á los demás; su atención especial de amor recíproco, hacia uno de sus seguidores. La Biblia dice: “Volviéndose Pedro, ve á aquel discípulo al cual amaba Jesús, que seguía, el que también se había recostado á su pecho en la cena, y le había dicho: Señor, ¿Quién es el que te ha de entregar?” -Juan 21:20. — El mismo Juan, narrando la muerte de Jesús en la cruz, describe lo siguiente: “Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que Él amaba, que estaba presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo.” -Juan 19:26. — Jesús amaba á todos sus discípulos; pero, amaba á quien quizá más le amaba. Ese discípulo se llamaba Juan, y se le puede ver seguro y confiado de lo que era, al lado de Jesús; en muchas de las narraciones de lo que sucedía á su alrededor.

Lea también: DIOS ES AMO5- DIOS Y SUS DESIGNIOS DE BIEN Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.” -Romanos 8:28.

Hay muchos versos bíblicos que dan esperanza en diferentes circunstancias por las cuales el cristiano atraviesa. Este es un verso especial de esos que consuelan, fortalecen; y aseguran la fe, la esperanza, y el amor hacia Dios y á sus propósitos. “Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman.” -1 Corintios 2:9. — Dios mueve circunstancias, cambia situaciones, y pelea las batallas de aquellos que le aman. Mientras amemos á Dios, seremos proyectados y conformados al propósito de su llamado. Por eso, el apóstol Pablo asegura una victoria de los vencedores que aman á Dios, porque son amados por Él, diciendo: “Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.” -Romanos 8:37. — Nada nos separará del amor de Dios que es en Cristo Jesús, nuestro Señor (Romanos 8:39); y de eso, Él se encargará, pase lo que pase, y pese á quien le pese. Dios tiene designios de bienestar muy especiales para los que le aman. No solamente hay intenciones de bien por medio de las cosas que suceden alrededor nuestro; sino por las cosas que ya fueron destinadas y preparadas para el tiempo justo de vivirlas. Dentro de la redención predestinada en Jesucristo, están incluidos todos los beneficios de los designios y los propósitos de Dios. En la medida en que vivamos amando á Dios, Él va discurriendo el velo de los misterios, para que descubramos lo que es nuestro. La revelación divina no es para todos. Porque la Biblia dice: “Los rectos te aman.” -Cantares 1:4; Entonces, amar á Dios es una prioridad de obediencia. — Solo los que aman á Dios tienen las oportunidades más privilegiadas de recibir cosas de su intimidad. Vivir en el derecho del plan y de los designios de Dios, es un privilegio especial de los que le aman.

Lea también: LLAVES DEL AMOR6- DIOS Y SUS RECOMPENSAS Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman.” -Santiago 1:12.

Cada una de las palabras en las promesas de Dios cuentan, por el valor que tiene la fuente de donde vienen. No es posible tener un Dios grande con promesas pequeñas. Tampoco es posible que Dios, siendo inmensurable, se niegue á ser Justo y cabal en sus juicios con los humanos. Es que tiene que haber recompensa para los que á pesar de todo, aman á Dios. La palabra griega, para definir “corona” es Stephanos (στέφανος). Esto significa: Un símbolo de honor en público, con su respectivo reconocimiento á la lealtad. Esta palabra es puesta en el Nuevo Testamento más de 15 veces. El apóstol Pablo dice, así: “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que amansu venida.” -2 Timoteo 4:8. — Dios reconoce la importancia que tiene el esfuerzo, la lucha, la entrega, y disciplina á sus propósitos eternos. Quienes no cambian lo eterno por lo temporal perseveran, y por ello serán recompensados. No solamente se trata de amar á Dios, sino de amar y anhelar el cumplimiento de su promesa final. La segunda venida del Señor Jesús, significa el final de la vida terrenal, y el comienzo de vida bajo su reinado de gloria y poder. Para todo cristiano, hay un tiempo de un tribunal de honor, para juzgar las obras de fe de los que concluyeron la carrera de fe. Ambas cosas van de la mano, la corona por las obras, y la herencia por promesa celestial. El apóstol Santiago refiere una riqueza en fe, y como recompensa una herencia en la promesa de su Reino: “Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido á los que le aman?” -Santiago 2:5. — ¡Que impactante verdad que choca con el pensamiento natural humano! — La pobreza en recursos materiales no es sinónimo de pobreza espiritual, necesariamente. Tampoco la prosperidad material es sinónimo de bendición. La verdadera riqueza de bendición está en la herencia divina de los que aman á Dios, sean pobres ó ricos (Proverbios 10:22). La verdadera riqueza de fe viene como un anticipo de su Reino, por la acción sobre las promesas de Dios.

Lea también: LA GRACIA DE DIOS7- DIOS Y EL VALOR DE AMOR Á JESÚS Porque en mí ha puesto su amor, yo lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.” -Salmo 91:14.

De la manera en que Jesús amó al Padre hasta morir en obediencia á sus designios, el cristiano debe amar á Jesús en igual intensidad. El amor á Dios solamente; no es posible, sin amar al hijo. El amor al hijo de Dios está fírmeme ligado al amor al Padre. De igual manera como se ama se obedece; tanto al Padre como al hijo, les corresponde la misma relación (1 Juan 2:23). Debido á la insistencia de los fariseos que se consideraban hijos de Dios, por la herencia paternal de Abraham, Jesús les dice: “Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas Él me envió.” -Juan 8:42. — Es ineludible la relación del Hijo con el Padre. Mejor y más claro no podía Jesús haberles hablado, á una generación que consideraba única y exclusiva el amor de Dios hacia ellos. El hijo de Dios es el heredero del Padre, y es por medio de Él que viene la relación directa con el Padre. Esta escrito: “Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían.” -Salmo 2:12. — Desde el pasado se había escrito y profetizado sobre la relación del Hijo de Dios con el Padre. Por eso Jesús refirió parábolas relacionadas con el Hijo, como el heredero del Amo y Señor de la viña (Mateo 21:38; Marcos 12:7; y Lucas 20:14). El amor al Padre solo es viable si se ama al Hijo, y viceversa. El apóstol Juan dice: “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios. Y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama también al que es nacido de Él.” -1 Juan 5:1. — El verso claramente define el valor del amor hacia el Hijo de Dios, Jesucristo. En ese mismo orden también se define el valor del amor hacia los hijos de Dios (Leer: 1 Juan 4:20). El amor divino vino personalizado en la vida de Jesús; tanto que su valor completo fue demostrado al máximo, en su entrega á Dios y por nosotros, en la cruz del calvario.

Lea también: LA GLORIA DE DIOSCONCLUSIONES En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando amamos á Dios, y guardamos sus mandamientos.” -1 Juan 5:2.

Hay niveles de expresiones en cuanto al sentimiento del amor. El amor “filial” es el primero de los sentimientos que conoce el ser humano en sus primeros años de vida. El amor “fraternal”, como es conocido comúnmente, es el sentimiento hacia los familiares, y se extiende á los más cercanos que no son de la misma sangre. Este amor de familia y de amistades, conduce á las relaciones de compañerismo, para llevarnos á una convivencia sana y edificante. El amor se expresa en el esmero y agrado con el que se aproximan las personas á los demás. También existe la referencia del sentimiento de atracción emocional y sexual que expresan las personas, con las que desean mantener una relación ó convivencia más íntima. El amor es expresado á través de las acciones que conlleva contacto y comunicación mutua. Hay un secreto en los que aman, y dependiendo de su fuente, así será la constancia, dimensión, é intensidad de su amor á quienes aman. Por lo tanto, quienes aman á Dios, son correspondidos por Él de forma especial. Claro está, que nadie puede amar á Dios por sí mismo, porque el pecado nos separa de Él. Sin embargo, conocer el amor de Dios, y creer en ese amor puro, perfecto, é inefable; nos dará la oportunidad de aprender á amarle. “Nosotros le amamos á Él, porque Él nos amó primero.” -1 Juan 4:19.

*Los versos bíblicos corresponden á la versión Reina Valera. Si desea compartir y copiar todo ó una parte de estos escritos, por favor de crédito al autor de ellos con el nombre: http://www.ovidiobarrios.wordpress.com

Publicado por ovidiobarrios

Me considero dichoso de tener una familia integrada, principios cristianos; y sobre todo, de tener mis metas y mis sueños enfocados en lo que creo. Esta vida es para aprender a vivirla con entusiasmo y energía. Sobre todo, considerando a aquel que nos sostiene con aliento de vida desde que nacemos, hasta que demos el último suspiro. Dios es el creador de todo. Es el autor de la vida y de todas las cosas que nuestros ojos pueden ver. Dios no es la naturaleza. Dios es el creador de la naturaleza. El es invisible, sabio, omnipotente y misericordioso. Su gracia se muestra en el amor por medio de Jesucristo, el Señor. Su vida entregada en la cruz, es la muestra mas grande de amor para toda la humanidad. Sencillamente, "el don inefable de Dios."

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