LA CARTA A LA IGLESIA DE LAODICEA

Apocalipsis 3:14-22.

REVELACIÓN

Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea. He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios.” -Apocalipsis 3:14.

La iglesia de Laodicea tuvo una revelación de Jesucristo muy relacionado a lo que carecía. Laodicea no tenía testimonio de firmeza, fidelidad, verdad, y solidaridad en la fe. Jesús se presenta como el “Amén” (ἀμήν), que significa: Firme o fiel. Ésta palabra es universal, porque se origina del idioma hebreo, y fue transliterada similarmente en casi todos los idiomas del mundo. Jesús es el “Testigo”, que en griego se traduce “Martus” (μάρτυς), cuyo significado está relacionado con la fidelidad en la prueba. Es decir, que su testimonio de fidelidad pasó la prueba máxima en la muerte. Laodicea tenía que saber las virtudes de la verdad en la eternidad y divinidad del hijo de Dios. Laodicea, se deriva del nombre: “Laodikea” (Λαοδίκεια), que significa: “Justicia del pueblo”.

ELOGIO

La iglesia de Laodicea carece de elogios. Muy contrario a las iglesias de Esmirna y Filadelfia, que no tuvieron reproches, y abundaron en sus elogios.

REPROCHE

Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente — ¡Ojalá fueses frío, ó caliente! — Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.” -Apocalipsis 3:15-16.

Laodicea tenía obras; pero, su camino no era recto, ni se definía en su estado de fe como frío o caliente. Definitivamente, el Señor no se identifica con una Iglesia fluctuante e indefinida.

1. El término “frío”, viene del griego “Psuchros”, que significa: Frío, fresco, indiferente, flojo, perezoso, lento, inerte o estático. Metafóricamente, se trata de una iglesia que había perdido el fervor de su fe, y el deseo de vivir en santidad hacia Dios.

2. El término “caliente”, viene del griego “Zestos” (ζεστός); cuyo significado, es: Hervir, arder. Metafóricamente, se trata de una iglesia que perdió el fervor y el celo de su fe. Laodicea fue una iglesia que lentamente bajó la temperatura de su devoción personal, y su pensamiento se desvió, para no alcanzar su propósito final.

3. El término “Tibio”, viene del griego “Chliaros” (χλιαρός); que significa: Tibio o templado. Metafóricamente, Laodicea fue una iglesia infeliz y fluctuante, muy apática, y sin el fervor del amor. La condición de “frialdad” la define un alma en indiferencia por la fe, la palabra, la consagración, y la comunión de los domésticos de la Gracia divina.

La definición es algo que Jesús practicó para redimir y purificar un pueblo celoso de buenas obras (Tito 2:14). El Señor quiere cristianos celosos y fieles, porque Él no tolera la infidelidad, la falsedad y la hipocresía. Por tal motivo, la exhortación final de Apocalipsis refiere la limpieza del que quiere estar limpio, y quien se ensucie más, es porque no quiere limpiarse más (Apocalipsis 22:11).

CONSEJO

Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo. Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete.” -Apocalipsis 3:17-19.

La Iglesia de Laodicea había confiado ciegamente en las riquezas y posesiones que la ataron a una dependencia material. Laodicea buscó la prosperidad y se enriqueció, creyendo que ese era el objetivo de su fe.

La Biblia difiere entre tener riquezas y depender de ellas, y tener riquezas; pero, no darle la prioridad exclusiva a lo material, sino a Dios. El Señor no hace diferencia entre personas de este mundo que tienen riquezas, con personas que son pobres y necesitadas. Al contrario, Dios dice en la Biblia que los ricos no sean altivos, sino ricos en buenas obras (1 Timoteo 6:17-19). Los ricos de este mundo serán juzgados por su injusticia, y no por sus riquezas (Santiago 5:1-6). Laodicea vivía en la opulencia; pero, en la realidad de Dios, vivía en una condición miserable y paupérrima. El consejo a Laodicea se deriva del trato que Dios le puede dar por su necedad, para sacar de ella el arrepentimiento.

RECOMPENSA

He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á Él, y cenaré con Él, y Él conmigo.” -Apocalipsis 3:20.

Previo a una declaración de promesa por la victoria sobre una condición de vida tibia e indiferente, el Señor le hace un llamado decisivo a la iglesia de Laodicea. El Señor ofrece el privilegio de una posición en la mesa de su comunión, si la iglesia oye su voz y accede a su llamado. “Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias.” -Apocalipsis 3:21-22. — La promesa de la posición de gobierno, viene después de la posición de comunión. Los discípulos que querían ese lugar en el trono de Dios, se anticiparon sin entender ese principio (Mateo 20:20-23).

REPRESENTACIÓN

Laodicea representa la iglesia en los tiempos de la apostasía. Mientras hay avivamiento y muchos se prepararán para esperar al Señor, otros estarán viviendo en sus caprichos y deseos de la carne.

CONCLUSIONES

El libro de la revelación de Jesucristo casi termina con estas palabras: “Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar á sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas presto. Y he aquí, vengo presto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.” -Apocalipsis 22:6-7. — Éste es un llamado a todas las generaciones de cristianos fieles y nacidos de nuevo. Las palabras de la revelación deben ser consideradas con relevancia, y destacadas por la obediencia en la práctica.

Todas las iglesias deben tener el testimonio del que habla en el libro de revelación. Y éste final de la revelación, sella el propósito de los tiempos, cuando dice: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana.” -Apocalipsis 22:16. — Jesús es el principio y el final de todas las cosas, tanto de lo que está en el cielo, como de lo que está en la Tierra (Nehemías 9:6). Jesús es la raíz, y los frutos le pertenecen, porque separados de Él nadie puede producir frutos (Juan 15:5).

*Los versos bíblicos corresponden á la versión Reina Valera.

Si desea compartir y copiar todo ó una parte de estos escritos, por favor de crédito al autor de ellos con el nombre: http://www.ovidiobarrios.wordpress.org

Publicado por ovidiobarrios

Me considero dichoso de tener una familia integrada, principios cristianos; y sobre todo, de tener mis metas y mis sueños enfocados en lo que creo. Esta vida es para aprender a vivirla con entusiasmo y energía. Sobre todo, considerando a aquel que nos sostiene con aliento de vida desde que nacemos, hasta que demos el último suspiro. Dios es el creador de todo. Es el autor de la vida y de todas las cosas que nuestros ojos pueden ver. Dios no es la naturaleza. Dios es el creador de la naturaleza. El es invisible, sabio, omnipotente y misericordioso. Su gracia se muestra en el amor por medio de Jesucristo, el Señor. Su vida entregada en la cruz, es la muestra mas grande de amor para toda la humanidad. Sencillamente, "el don inefable de Dios."

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