10 CUALIDADES AL ORAR (Segunda Parte) 

Casi todos hemos oído alguna vez decir esta frase: “Esas son palabras que se las lleva el viento“; quizá lo han dicho haciendo referencia á algunas conversaciones, promesas, o juramentos que algunos hacen. Los hombres pueden hacer compromisos y atarse con sus palabras; y al final de cuenta, olvidar lo que dijeron sin cumplir con ellas. — ¡No así Dios! — Dios ha hablado y Él se ha comprometido con su palabra. La Biblia describe en palabras claras lo que ha salido de la boca de Dios, porque los hombres hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. La Biblia asegura: “Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta: Él dijo, ¿y no hará?; Habló, ¿y no lo ejecutará?.” -Números 23:19. — Estas son las verdades bíblicas que dan garantía, confianza, y seguridad a cualquiera que cree en Dios y le busca con corazón sincero. Dios ha determinado hablar, así como Él quiere que nosotros le hablemos por medio de la oración. En la oración no hay palabras que se quedan en el aire sin repercusión alguna. Digan lo que digan los demás, la oración comunica palabras que suenan a los oídos de Dios. La oración es hecha, cuando las palabras se las lleva el viento a la presencia de Dios. Es decir, El Espíritu Santo toma las palabras del que ora y las conecta directamente en el trono de Dios. La Biblia dice: “Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.” -Hebreos 4:16. — Acércate a Dios a través de la oración, en alabanza, en acción de gracias, en adoracion, y confesando su palabra con fe, y seguro que serás escuchado. Los hombres buscan hombres para consejería, terapias, y tratamientos sicológicos para quitarse el estrés. La sicología humana consiste en palabras que van y vienen, y al final traen un alivio temporal a quienes lo necesitan. El ser humano busca quien le escuche en sus problemas é inseguridades, y lo puede encontrar en el terreno de su ambiente natural. Sin embargo, la oración es una terapia espiritual del consejero celestial, para quitar los conflictos del alma. La oración es gratuita y produce sanidad sin necesidad de fármacos o sustancias estupefacientes. La oración ayuda a despejar la mente y a suavizar el corazón por medio de la presencia del Espíritu de Dios. En la primera parte compartí sobre la confianza, la fe, la autoridad, los propósitos y la paciencia al orar; y ahora corresponde ver otros detalles sobre las cualidades al orar. 

Aquí les dejo con los siguientes versos de la Biblia en mi perspectiva de estudio, en su segunda parte: 

6- CONSTANCIA AL ORAR 

Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;…” -Romanos 12:12.* 

A una voluntad inquebrantable y á un ánimo ferviente en las promesas de Dios, la oración será su mejor aliado. La constancia es permanecer y luchar sin doblegase ni retroceder. Ser constante en todo es una virtud que conlleva sacrificio y fe. La mejor manera de vivir la esperanza es con alegría, la mejor manera de sobrellevar una tribulación es con paciencia, y la mejor forma de mantener la vida de oración es con constancia. La Biblia dice: “Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,…” -Efesios 6:18. — No importando tiempos y circunstancias, la oración debe ser constante. Una característica que se suma a la constancia en la oración es la posición del alma en expectación. Quien ora a Dios debe estar alerta de lo que sucede a su alrededor. La oración establece una solicitud legal de apelación ante en trono De Dios. Para mantener y sostener una solicitud de oración ante Dios, el cristiano debe velar por las respuestas suplicadas. El salmista decía: “Mi alma espera á Jehová Más que los centinelas á la mañana. Más que los vigilantes á la mañana.” -Salmo 130:6. — Con una cualidad de velador o centinela, quien ora debe mantenerse despierto para no descuidar su postura de intercesor. La constancia hará de la oración una súplica insistente que Dios no ignorará. Ora constantemente y espera confiado en las respuestas de Dios a tus peticiones y súplicas. Velar en oración es vivir expectante de lo que Dios hará. 

7- PERSISTENCIA AL ORAR 

Y propúsoles también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar.” -Lucas 18:1. 

La relación entre constancia y persistencia se encuentra en el tiempo que dure una respuesta a la oración. La determinación de orar se ve en el esfuerzo en acción, y la persistencia en orar se ve en la duración del esfuerzo. La relación entre la constancia y la persistencia se rompe en el desánimo. La oración es atacada constantemente por la pérdida de valor, coraje, ánimo, y esfuerzo. Anímate con la palabra de Dios, porque Él no miente. El apóstol Pablo dice: “Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias.” -Colosenses 4:2. — Dios constantemente está corrigiendo la falta de esfuerzo en la oración con el aliento de su palabra. Siempre hay una palabra de ánimo para seguir orando y no desmayar. La oración es necesaria para probar la fe y mostrarnos el poder de Dios. La oración es importante para Dios, porque así puede ver cuánto creemos de Él y de su palabra. La principal característica de la oración está en el acercamiento espiritual que proyecta hacia Dios. La Biblia dice: “Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros…” -Santiago 4:8. — La oración es la manera más adecuada para acercarnos a Dios. La oración está diseñada para comprobar que Dios está tan cerca de ti, que Él puede oírte cuando le hablas. Dios está en favor de los que le buscan. Quienes no buscan a Dios en oración encuentran otras distracciones que los alejan de Él. Todos tienen la oportunidad de aprender a orar, aunque no todos mantienen una disciplina en la oración. La constancia en la oración te enseña a persistir en ella y a confiar permanentemente en Dios. Si ya has orado, vuelve a orar, continúa, y no dejes de orar ni aún al final del camino. 

Lea también: CUANDO LA ORACIÓN ES PECADO 

8- PERDÓN AL ORAR 

Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también á vosotros vuestras ofensas.” -Marcos 11:25. 

Generalmente al orar, se tienen nombres de personas cercanas o conocidas por quienes pedir el favor de Dios. Y probablemente, alguno pueda ser estorbado al recordar a más de alguno con quien tengan ciertas diferencias. Lo normal en los seres humanos es esperar que alguien venga y pida perdón, sin pensar que uno es quien tiene que ir a buscar a la persona, y perdonar. Jesús fue mucho más directo en hablar sobre el cuidado de las relaciones interpersonales al momento de orar. Jesús enfatizó el perdón para ser perdonados. Si alguien desea la comunión con Dios, tiene que velar por la comunión entre sus hermanos. El perdón de corazón y de confesión ante Dios en oración trae sanidad, reconciliación, y paz. El perdón en acción con nuestros semejantes trae confianza, amistad y reconciliación. El apóstol Pablo expresa lo siguiente: “Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres.” -Romanos 12:18. — La paz no llega si no hay reconciliación; y para ello, es necesario el perdón. No esperes que otro venga, si tú sabes lo que hay que hacer, ¡Hazlo! – Otra vez el apóstol Pablo escribió: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” -Hebreos 12:14. — Una vida cristiana no se puede definir como tal, si no existe paz y santidad exhibida entre los más cercanos, siendo así no se le puede llamar vida cristiana. El corazón tiene que tener y mantener una posición correcta hacia el perdón. La oración es correcta, pero sin la correcta posición del corazón es corrupta. Es decir, un corazón contaminado con rencillas, rencores, celos, y resentimientos; será siempre un corazón bloqueado para perdonar. La relación espiritual con Dios, se puede echar a perder por falta de la correcta posición del corazón. Por lo tanto, si tienes un corazón en la dirección correcta del perdón, estarás más proclive á la armonía fraternal. 

9- SUMISIÓN AL ORAR 

Y propúsoles también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar.” -Lucas 18:1. 

El ejemplo de la viuda ante un juez pidiendo ó demandando justicia, fue dado por Jesús para ejemplificar y metaforizar la oración. Reclamar también es sinónimo de demandar. Reclamar o demandar tiene la acepción primordial de pedir y hasta exigir por derecho ante quien tenga la autoridad correspondiente. La acción de reclamar y demandar se define como una petición o solicitud ante un juez competente para el juicio. La Biblia dice: “Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á Él diciendo: Hazme justicia de mi adversario.” -Lucas 18:3. — Ambas cosas, reclamar y demandar pueden ser correctas, si se mantiene en oración la sumisión, el respeto, y la reverencia ante el Señor como el verdadero Juez. Por eso Jesús hizo la siguiente interrogante: “¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á Él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos?” -Lucas 18:7. — Dios ha concedido derechos para pedir por medio de la oración. Solicitar, requerir, o pedir algo con exigencia y por considerarlo un derecho, podría estar fuera de lugar, si no se guarda la distancia respectiva. Exigir, no es la palabra más adecuada para usar cuando se le pide a Dios en oración. Demandar no es necesariamente una falta de respeto, es más bien una petición imperiosa ó urgente que se expresa con el derecho de recibir; siempre y cuando no se cuestione la autoridad de Dios. En la oración, no se debe utilizar verbalmente el término “demandar” ó “exigir” necesariamente, porque es la actitud de sumisión la que cuenta para Dios, más que las palabras. Por lo tanto, aplicar audiblemente las palabras “demandar” y “exigir” en la práctica de oración, no es viable y necesario. Dios espera una actitud de sometimiento y sujeción a su voluntad, aunque se tengan los derechos de hijos. Algunos versículos de la Biblia hablan de demandar; pero en la práctica, la humildad de corazón debe ser más fuerte que la expresión de la necesidad misma. Es más importante la calidad de la oración con una actitud de sumisión, que la cantidad de oración con una actitud de insumisión. Es más eficaz una oración con el lenguaje del corazón, que una oración con el lenguaje de la expresión. Así está escrito: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.” -Santiago 1:5. — También está escrito: “Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado.” -1 Juan 5:15. — Demandar, según el Nuevo Testamento, es rogar y suplicar. Dios es el buen Padre perfecto que sabe la necesidad de sus hijos. El ejemplo del hijo que le pidió a su padre la herencia que le correspondía, enseña una actitud humana de exigencia. Aunque no se incluya textualmente la palabra “demandar“, se sobre entiende que el hijo demandó recibir su herencia por el derecho que tenía. Claro está que el hijo se excedió en su petición, lo hizo antes de tiempo, por eso fue pródigo y sufrió las consecuencias de su actitud. Pidamos y supliquemos por el favor de Dios en oración, y Él hará su voluntad en nosotros. 

10- CONEXIÓN AL ORAR 

Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.” -Romanos 8:26. 

Los electrodomésticos fueron inventados para funcionar como aparatos útiles y para estar al alcance de la mano. El problema está cuando el aparato eléctrico no funciona por no estar conectado a la fuente de la energía. En el pasado todas los aparatos se hacían con el ingenio de las manualidades; en cambio lo eléctrico, si no está conectado no sirve, no funciona, y el aparato queda sin ser usado. Un cristiano es similar a lo útil de los aparatos que conocemos como nueva tecnología, con la característica de su conexión a la fuente de la energía espiritual. Dios no desecha a nadie como si fuera viejo y en desuso. Dios siempre tiene nuevas oportunidades para aquellos que estén necesitados de su poder y su gloria. El Espíritu Santo es la conexión de vida y salud espiritual. Por muy quebrado y desgastado que estés, podrás ser transformado si caes en las manos de quien cambia lo inútil en útil. Es el Espíritu Santo quien capacita en la debilidad humana, para fluir con poder y dar nuevas fuerzas. La Biblia dice: “Haced espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el flaco: Fuerte soy.” -Joel 3:10. — “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” -Isaías 40:29. — “…No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.” -Zacarías 4:6 — El Espíritu de Dios es la fuerza motriz de cada cristiano; y conectado a Él, el cristiano será fuerte más allá de lo humano y lo natural. El Espíritu Santo proyecta su poder y fuerza por medio de la oración. El Espíritu Santo ayuda en la oración como el intercesor interno para conectarnos con Dios. El Espíritu Santo es como una burbuja de energía impenetrable alrededor de los que buscan a Dios. Cuando estamos conectados al Espíritu, somos cubiertos, edificados, protegidos, auxiliados y representados por Él ante el trono de Dios. La Biblia dice: “Mas vosotros, oh amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando por el Espíritu Santo.” -Judas 1:20. — La oración atrae todos los beneficios celestiales para favorecer al que busca las cosas de arriba. La oración es auto edificación en la fe para estar en contacto y en armonía con Dios. 

CONCLUSIONES 

La oración a Dios no es una actividad religiosa para acallar conciencias. La oración luce bien a los que aman a Dios y desean su comunión. De algo hay que estar seguros, que Dios desea la oración de los justos. Salomón lo expuso así: “El sacrificio de los impíos es abominación á Jehová, mas la oración de los rectos es su gozo.” -Proverbios 15:8. — Si la oración es un sacrificio similar a la alabanza; entonces, es un fruto de labios apetecible y delicioso a la oídos de Dios. Al contrario, cualquier intento de oración de los que dejan la integridad, es aborrecible para Dios. También un proverbio dice: “El que aparta su oído para no oir la ley, su oración también es abominable.” -Proverbios 28:9. — Apartar del corazón la palabra de Dios es indiferencia hacia Él, aunque queden las rutinas de liturgias ceremoniales. Procura cualificar y darle importancia a las cosas que te acercan a Dios. Si la oración es una práctica del corazón, llénalo con las promesas de Dios. El que vive en rectitud buscará siempre agradar el corazón de Dios. 

*Los versos bíblicos corresponden a la versión Reina Valera. 

Si desea compartir y copiar todo ó una parte de estos escritos, por favor de crédito al autor de ellos con el nombre: http://www.ovidiobarrios.wordpress.com 

Publicado por ovidiobarrios

Me considero dichoso de tener una familia integrada, principios cristianos; y sobre todo, de tener mis metas y mis sueños enfocados en lo que creo. Esta vida es para aprender a vivirla con entusiasmo y energía. Sobre todo, considerando a aquel que nos sostiene con aliento de vida desde que nacemos, hasta que demos el último suspiro. Dios es el creador de todo. Es el autor de la vida y de todas las cosas que nuestros ojos pueden ver. Dios no es la naturaleza. Dios es el creador de la naturaleza. El es invisible, sabio, omnipotente y misericordioso. Su gracia se muestra en el amor por medio de Jesucristo, el Señor. Su vida entregada en la cruz, es la muestra mas grande de amor para toda la humanidad. Sencillamente, "el don inefable de Dios."

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