ESTÁNDARES DE LA FE CRISTIANA (Segunda Parte)

La vida de Jesús es un punto de referencia para establecer un estándar de vida para la humanidad. Lo más común en la manera de vivir y que establece un patrón de estilo de vida ejemplar e integro; es el de Jesús, como el mejor estándar o modelo a seguir. Jesús reúne los niveles de calidad para ser un modelo preponderante en la vida de cada uno de sus discípulos. No es alcanzar una perfección absoluta en lo terrenal; pero este sería de los primeros pasos, para lograr lo más cercano a la madurez e integridad personal. Practicar y vivir sobre los estándares de una vida mejor, nos hace avanzar para alcanzar una perfección relativa y más cercana al ejemplo original de Jesús. Los mejores estándares de un estilo de vida perpendicular ante Dios y los hombres están descritos en la Biblia. Los mejores estándares espirituales y morales que nos llevarán a las mejores relaciones con nuestros semejantes están en la Biblia. Claro está, que nuestros intentos por lograr establecer los estándares bíblicos en la vida, no serán aplaudidos por todos. Sin embargo, no morir en el intento ni tampoco abandonar las prácticas de los mejores estándares de la Biblia, debiera ser nuestro meta personal. Un verdadero discípulo de Jesús, se pondrá sobre sus pies para alcanzar sus mejores metas cristianas con ahínco, pasión y fervor; sin desistir. Viéndolo desde distintos ángulos, la palabra de Dios es una fuente de sabiduría en todas las ramas del saber y de toda práctica social y espiritual entre los seres humanos. Después de todo, una práctica constante de los estándares bíblicos, traerá beneficios positivos a quienes los creen y los ponen por obra. La Biblia es más que un conocimiento que ilumina, porque es una fuerza espiritual que domina sobre el intelecto y la naturaleza carnal humana.

Aquí está la segunda parte, con los 5 estándares restantes de la fe cristiana; de muchos mas que tienen valores y principios divinos, y que se encuentran detallados en la Biblia:

LA SIEMBRA DE LA VIDA

6- “No os engañéis, Dios no puede ser burlado; que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” -Gálatas 6:7.

No hay peor engaño que la ignorancia. Alguien dijo: “Lo que sabemos es una gota de agua y lo que ignoramos es un océano”. Aunque no lo sepamos todo; sin embargo, ignorar algunos de los principios y absolutos divinos, sería desastroso. Podemos vivir sabiendo mucho o poco de la vida; y aún así ser felices relativamente. Pero, vivir empecinados en ignorar los principios inalienables de la vida establecidos por Dios; será finalmente catastrófico. Los principios humanos se relacionan con las leyes divinas diseñadas para la naturaleza y para los seres inteligentes. Aún sin la intervención humana, los principios naturales se cumplen, porque así fueron diseñados por El Creador. Por ejemplo: Una semilla del árbol de la especie que sea; al caer a tierra, procederá al diseño natural de morir, enraizar, resucitar, florecer y fructificar. Por tal motivo, todo; absolutamente todo, tiene un principio y un destino de acuerdo a la clase de semilla que se sembró. Aquí hay tres principios espirituales diseñados como un estándar de la vida natural en Dios:

1- SER UN SEMBRADOR ABUNDANTE: La medida o cantidad de lo que se puede hacer en la vida cuenta mucho. Puede ser poco, o puede ser mucho; de cualquier manera, lo que hagamos tendrá un gran significado y podría ser un desperdicio o un beneficio al cosechar sus resultados. Además, si se toma en cuenta la clase de semilla y la intención al sembrarla, se darán los frutos que cada uno cosechará al final. El diseño de lo que se habrá de cosechar, está programado desde la semilla; y hasta las condiciones del terreno donde se siembra cuentan, con el paso del tiempo. La Biblia dice: “Esto empero digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra en bendiciones, en bendiciones también segará.” -2 Corintios 9:6.

2- SER UN SEMBRADOR PROSPERADO: Dios ha sido el proveedor de las semillas; pero, el hombre ha hecho las mezclas, haciendo híbridas las cosechas de su existencia de esa manera. Cuando el ser humano toma genuinamente las semillas que fueron diseñadas divinamente, tendrá buenas cosechas. Además, quien siembra buena semilla llenará sus depósitos a granel, aumentando sus negocios en la vida. La Biblia dice: “Y el que da simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia;…” -2 Corintios 9:10.

3- SER UN SEMBRADOR PACIFICADOR: Si se quiere tener el fruto de la justicia, hay que sembrar la semilla en paz y con hechos prácticos de la paz. Tanto la justicia como la paz se complementan el uno del otro y son inseparables. Cuando hay en los corazones turbulencia, agresividad, soberbia y egoísmo; no se puede sembrar en paz; y por consiguiente, no se podrán ver los resultados justos en el respectivo caminar de la persona, quien quiera que fuera. La justicia tiene la semilla de la paz, para ser sembrada en los terrenos de la vida en paz. La Biblia dice: “Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.” -Santiago 3:18.

LA RECONCILIACIÓN Y MUTUA TRANQUILIDAD

7- “Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres.” -Romanos 12:18.

El apóstol Pablo hace una salvedad lógica de condición, acuerdo mutuo, solvencia y voluntad respecto a la paz como un estilo de vida. “Si se puede hacer,…”, es una condición que puede ser formulada de manera personal y de acuerdo a la voluntad propia. Aunque haya voluntad; pero, si hay desacuerdos, será casi imposible lograr la paz y la reconciliación. Para estar de acuerdo, una parte tiene que ceder a la otra parte. Jesús dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” -Juan 14:27. — En medio de los desacuerdos adversos alrededor, puede haber paz interna. Hay cosas irreconciliables que ni con una buena voluntad se podrían arreglar. Sin embargo, una persona pacífica puede lograr permanecer y buscar su comodidad interior en medio de la adversidad. Hay paz temporal y hay paz duradera. La paz del mundo es pasajera y condicionada a intereses personales egoístas, por eso es temporal. La paz de Jesús es interna y permanente, sin que intervengan otros intereses nocivos y perversos, por eso es eterna. La paz de Jesús trasciende a las turbulencias exteriores y cancela el temor interior. La paz de Jesús es posible llevarla y conducirla a los demás para crear las motivaciones que sean positivas y llenas de tranquilidad. La Biblia dice: “Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificación de los unos á los otros.” -Romanos 14:19. — La paz interior debe seguirse, porque conduce apaciblemente a las prácticas productivas en paz. La paz interior produce paz exterior en un ambiente de cordialidad y compañerismo. La paz es una buena señal en el camino de la vida; que siempre indicará el camino correcto. También está escrito: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” -Hebreos 12:14. — La paz es una vivencia práctica que puede ser regulada y ajustada a la relación interpersonal con todos. La paz y la santidad son productos del Espíritu de Dios y están condicionados para la entrada de la eternidad.

EL CRITERIO Vs CONDENACIÓN

8- “Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano.” -Romanos 14:13.

Se ha dicho que la diferencia de un cristiano tierno y débil, entre uno que es maduro y fuerte, es: Que el primero hace diferencia entre lo malo y lo bueno; mientras que el segundo, hace diferencia entre lo bueno y lo mejor. Sí se puede juzgar y establecer un criterio; pero, con un discernimiento maduro y razonable, y no para emitir una opinión de condenación. Es aún mejor juzgar por uno mismo y sobre uno mismo, respecto a la actitud que debe tomar sobre una actitud razonable hacia los demás. El apóstol Pablo dice: “Todo me es lícito, mas no todo conviene; todo me es lícito, mas no todo edifica.” -1 Corintios 10:23. — Tomando en cuenta estas palabras de un criterio estándar, concluimos en una postura madura, sabia y retrospectiva hacia uno mismo en sus acciones. La fe cristiana es un estándar de vida que apela a la conciencia, al criterio, a la voluntad; y a las acciones de beneficio mutuo, sin envidias y egoísmos. El apóstol Pablo también dice: “Pagad á todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que pecho, pecho; al que temor, temor; al que honra, honra. No debáis á nadie nada, sino amaros unos á otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley.” -Romanos 13:7-8. — Si vemos a los demás en primera instancia, en una perspectiva justa y leal; sabremos cómo actuar, para dar lo que es correcto, en el estándar de la fe de Cristo. Un buen criterio en la ética de la fe, no se pasa sobre la razón y la necesidad de los demás. La condenación a los demás no debe concebirse como una atribución propia, como si fuéramos jueces arbitrarios e injustos. Apliquemos en cada circunstancia el criterio de Jesús, y tendremos el gozo de las mejores satisfacciones del alma para toda la vida.

TU BIEN O EL DEL OTRO

9- “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.” -1 Corintios 10:24.

Siempre pensaremos en nosotros mismos, si somos egoístas. Ustedes no me dejarán mentir, ya que nuestra mentalidad es anteponer el beneficio propio antes que el ajeno. El estándar cristiano antepone el bienestar ajeno y desaloja el egoísmo del corazón. A las palabras de Pablo, yo le sustraigo este pensamiento: “Si busco primero mi propio bien, que sea para otorgárselo a otro”. Es decir, lo que considero que merezco, que me corresponde o lo que debo tomar para mí mismo; es aquello que debe otorgar y beneficiar a otro. Jesús dijo: “Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros.” -Lucas 6:31. — La verdadera ética cristiana, antepone el derecho de los demás, antes que el propio. Las palabras de Jesús establecieron la mejor conducta de la vida humana, como un estándar de fe, amor y esperanza. Tu y yo tenemos derechos y hay que pelear por ellos; eso sí, sin atropellar el derecho de los demás. La consideración y la tolerancia se anteponen al derecho del bien que corresponde al que toma el estándar de la fe cristiana.

El apóstol Pablo, añade: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.” -Gálatas 6:9. — Tal como lo describo anteriormente, el bien debe ser una práctica perdurable, para una recompensa de la ley de “la siembra y la cosecha”. El hacer el bien, es la misma auto motivación a continuar haciendo el bien. Hacer el bien es gastarse por lo bueno, y tomar nuevos brillos motivados por el fruto del esfuerzo. Hacer el bien no tiene límites ni agotamiento de recursos y motivaciones, en lo que al estándar de la fe cristiana corresponde. Tome en cuenta el siguiente consejo: “Palabra fiel, y estas cosas quiero que afirmes, para que los que creen á Dios procuren gobernarse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles á los hombres.” -Tito 3:8. — Las buenas obras son positivas y útiles a la naturaleza humana. Las buenas obras producen satisfacciones únicas y una renovación interior invaluable. Las buenas obras mantienen ocupado y enfocado el cuerpo, el alma, y el espíritu humano; y limita y cancela toda distracción frívola y egoísta.

LA FIRMEZA Y LA FORTALEZA

10- “Así que, los que somos más firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos á nosotros mismos.” -Romanos 15:1.

Por mucho que luchemos, por más que sirvamos a los demás, por todo lo que practiquemos como buenas obras hasta el cansancio, y por tanto que nos apartemos para no pecar; no debemos descuidar la fe y permitir la caída, la debilidad, bajar los brazos y desistir abandonando la carrera. Si consideramos ser fuertes, siempre habrá otro mayor en fortaleza que nos ayudará en la debilidad. Si coincidimos que somos débiles, siempre habrá uno más débil que necesitará de nuestra intervención para levantarlo. En la milicia, por principio y estándar fundamental, todo soldado aprende a estar preparado para no dejar a nadie tirado en el campo de la batalla. Entre los muchos estándares de la fe cristiana, sobresale esta frase: “…no agradarnos a nosotros mismos”. Es más, si aún estamos haciendo lo correcto; debemos continuar haciéndolo, motivados para y por la gloria de Dios. Pablo dice: “Si pues coméis, ó bebéis, ó hacéis otra cosa, hacedlo todo á gloria de Dios.” -1 Corintios 10:31. — Todo lo que se hace con amor, fe y compasión por uno mismo y por los demás; debe tomarse en cuenta el objetivo mayor, que es: “La gloria de Dios”. El mejor ánimo proviene de Dios, la mejor meta es para Dios y la mejor guía es la voluntad de Dios. El apóstol también dice: “No sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;…” -Efesios 6:6. — Las virtudes, la seguridad, la fuerza, la motivación, la recompensa y el tiempo para servir a los demás; proviene únicamente de Dios. Una porción bíblica salmeada dice: “Bienaventurado el que piensa en el pobre, en el día malo lo librará Jehová.” -Salmo 41:1. — Dios no solamente hace dichoso al benefactor de los más débiles, sino que le promete la ayuda directa y personal en el día malo en que pueda atravesar. Sigue firme y fuerte sin desmayar, continúa tu labor haciendo el bien; Dios siempre está a tiempo cuando lo necesitas.

CONCLUSIONES

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;…” -Colosenses 3:23.

Hay órdenes y niveles dentro de las sociedades; y éstas, son ineludibles. Así como hay pobres, también hay ricos, así como hay obreros, hay también empresarios; así como hay gente ordinaria, también hay gente intelectual. Tales disparidades no se pueden cambiar; y la mejor manera de adaptarse a ellas, es buscando una superación personal interior, balanceada con la exterior. Por eso la Biblia habla de obediencia, servicio, agrado, sencillez de corazón y temor a Dios. La sabiduría de Dios motiva a alcanzar esos valores que tendrán una recompensa de eternidad, aunque se llegarán a perder los premios terrenales. El apóstol Pablo lo determinó para sí mismo, anteponiendo los estándares de Dios; y lo transmitió por medio de sus cartas. Toda acción humana puede tener la mejor motivación bajo los estándares divinos. Por lo tanto, que tus obras sean hechas con el ánimo y el enfoque de agradar a Dios en todo. Tú estándar de vida espiritual está prescrito en la Biblia.

*Los versos bíblicos corresponden á la versión Reina Valera.

Si desea compartir y copiar todo ó una parte de estos escritos, por favor de crédito al autor de ellos con el nombre: http://www.ovidiobarrios.wordpress.com

Publicado por ovidiobarrios

Me considero dichoso de tener una familia integrada, principios cristianos; y sobre todo, de tener mis metas y mis sueños enfocados en lo que creo. Esta vida es para aprender a vivirla con entusiasmo y energía. Sobre todo, considerando a aquel que nos sostiene con aliento de vida desde que nacemos, hasta que demos el último suspiro. Dios es el creador de todo. Es el autor de la vida y de todas las cosas que nuestros ojos pueden ver. Dios no es la naturaleza. Dios es el creador de la naturaleza. El es invisible, sabio, omnipotente y misericordioso. Su gracia se muestra en el amor por medio de Jesucristo, el Señor. Su vida entregada en la cruz, es la muestra mas grande de amor para toda la humanidad. Sencillamente, "el don inefable de Dios."

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